|
Antaño, los huevos se producían en la granja. Las gallinas, críadas en libertad, se alimentaban de los granos que les echaba la granjera y ponían sobre la paja, en nidos de madera, excelentes huevos de granja.
En la actualidad, estos valores simples y auténticos siguen animando a los colaboradores de la sociedad Cocorette, la cual se ha desarrollado en todas las regiones de Francia. Porque tanto hoy como antaño, dejando actuar a la naturaleza es como el huevo adquiere su calidad irreprochable. |
|
|